Sirve
De qué sirve el cuerpo si no para experimentar el alma? Para encarnar mi vulnerabilidad Crear nuevas fortalezas jamás antes vistas Pero secretamente soñadas y anheladas En noches frías de sueños largos Y ambientes pesados y etéreos
De qué sirve el cuerpo Si no para experimentar el alma? Que mi carne sepa los límites De la reinvención de uno mismo Rompiéndose donde creía que había fin Para escapar por rendijas De la jaula que lo protegía En creencias de mundos antiguos heredados
De qué sirve el cuerpo Si no para romperse Para violarlo Mancillarlo Destrozarlo Llevarlo al límite Y encontrar en la destrucción El nacimiento de un placer Cansado ya de esperar