Hoy tengo un pendiente menos. Se levanta de mi cabeza esta presión. Cada vez me siento más ligera.
Me ha tomado MESES poderlo hacer. Pero lo he hecho. Una locura.
HE HECHO UNA LOCURA.
Pero se siente bien :)
Eso es lo mejor.
Tag: Personal
Hoy empecé el nivel 2.
Y estoy orgullosa de mi misma, por no tirar la toalla. Por dejarme llevar y solo pensar en hacer una cosa a la vez, lo que está en frente de mi.
Antes solo se hubiese disuelto, desvanecido ante mi falta de interés por, en la superficie, pretender entenderlo todo ya. Tonta excusa que es fachada de mi incomodidad al encarar este sentido de urgencia perpetuo que tengo sin conocer su razón.
Último día del año. Último día 777
Y mira nada más! Es un día 25 (inserte aqui emoji de corazoncitos)
Ya solo me falta el amplificador, tengo las ganas, la práctica, el espacio, la uñas…
Ahora a pensar en qué quiero amplificar…
Siempre salen más cosas para estudiar. ¡Qué suerte! ¿¿¿¿No???
Creo que es buen momento de regresar a las libretas de colores. Jajaja, colores.
Mudanzas, bailes urbanos De aquí a allá, De ida y vuelta, vaivén a un compás que no puedo oír.
Nunca nada se me olvida, porque no soy dueña de nada, no cargo nada.
Siento algo a lo que le he puesto la etiqueta de contrario al orgullo. Lo siento cada vez que me siento desplazada por fantasmas. Cuando desenfoco la mirada y me abraza un poco más el cansancio y la oscuridad.
Pienso en momentos dolorosos que solo lo son por heridas anteriores a ti.
Tengo que sanar. Y para sanar hay que dejar la herida, olvidarse de ella, no molestarla, no rascarla. Yo debería saber bien de eso, rascarse solo se siente bien en el momento, pero lo haces hasta que te hieres y te sangras… y la herida abarca más.
Dos cervezas, dos celebraciones, dos lugares, una persona.
Ambas celebraciones tan inesperadas y poco planeadas como las circunstancias que llevaron a ellas.
Cometo el error de pensar que estas celebraciones son personales, aunque este sola en carne no obstante no lo estoy en sentimiento. Nobles almas siguen mi trayecto y mi estado de la manera más dulce imaginada jamás.
Es más el miedo que siento en anticipación cometiendo el error de pensar que todos son tan estrictos y mezquinos como yo lo soy conmigo misma, que el miedo que siento en las situaciones reales.
Mi tiempo libre ha estado empapado de estas dos, casi no ha dejado espacio para otras cosas.
Principalmente leer, que he encontrado que ninguna lectura satisface mi curiosidad por ahora. Solo la afana, la alborota, le echa leña al fuego.
Dibujar lo hago por necesidad. No puedo estar bien conmigo misma sin siquiera hacer algo de calentamiento. La creatividad ahí ha estado faltante estos días, no encuentro mucho placer todavía que me anime.
Otro día 25. Veo hacia atrás y contemplo todo lo que ha pasado entre uno y otro. Como un portal, veo hacia atrás desde aquí para regresar hacia otra habitación, otro yo.
Lo cambios siguen surgiendo, pero cada reto ha tenido solución. Todavía no tengo una dirección fija. Eso es lo que más come mi tranquilidad por ahora. No necesito que sea larga, pero al menos tener una minima molécula de seguridad.
He descansado unos días del blog y de casi todo el mundo.
Todavía estoy haciendo castillos en el aire, planes en la arena.
¡Qué dicha de que hayan castillos!
Me he lastimado de tanto andar este fin de semana. Pero valió la pena, he aprendido valiosas lecciones y confirmado varias intuiciones que pretendía ignorar para no aceptar.
Parte del ciclo del trabajo es descanso.
Ahora… de nuevo de subida.
Números, números, números…
Hoy he visto “Las meninas” en una DailyArt, una app que me manda una obre de arte todos los días a las 17:00.
Recordé que esa pintura en específico ya la había visto en vivo hace mucho tiempo y sospechaba que había sido en España.
No pude esperar para saber la respuesta e inmediatamente lo busqué en Google: Museo del Prado, Madrid.
Y qué curioso que sea en el Museo del Prado, sobre todo porque acaba de reaparecer en mi radar hace unos días.