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Cosas_de_noche

Mariposa de hoja seca, entre más te quiero, más te aprieto, entre más te aprieto, más te destrozo. Vuelas al viento ya hecha trizas, mil pedazos, escombro tibio afecto que asfixia y aun así abriga. Noches que huelen a carbón, a merengue y a pastel Noches que me recuerdan a tu cama y a tu piel

Personillas

Juro que las vi. Me parecían pequeñas personillas flotando. Como polillas seducidas por alguna luz que yo no veía. Pero no: volaban hacia ti. Revoloteaban a tu alrededor con la ligereza despreocupada de las mariposas, jugando, ondulantes, siempre ascendiendo en espirales lentas. Su cuerpo no era de materia, estaba hecho de otra cosa, de una especie de filtro suspendido en el aire, como un polarizado etéreo a través del cual la luz pasaba transformada: más oscura, más densa, tirando al negro profundo del púrpura.

Ronroneo de gato

(Noche insomne en Sants) Despierta en una habitación ajena, al lado del hombre que la habita y ahora duerme. Las sábanas son suaves pero el aroma es invasor, persistente, una presencia tan física como el cuerpo dormido a su lado. Se siente inquieta de una manera que no tiene nombre preciso, la clase de inquietud que no es miedo sino reconocimiento de ausencia: este lugar no la conoce, y ella no lo conoce, y entre ambos existe un acuerdo tácito de tolerancia mutua por esta noche solamente.

Ronroneo_de_gato1

Por la noche deambulaba en la ciudad un gato negro gigante, y solo se escuchaba ronronear. En esta habitación ajena, acostada al lado del hombre que la habita mientras él y todo el mundo duerme, escucho el ronroneo desde el quinto piso deslizándose por el suelo y la tierra abajo. La cortina que cubre casi por completo la ventana apenas deja ver un poco de la oreja del gato. El pelaje se traga el brillo de la luna color leche y naranja, la luz se transforma en azul y chispa muda.

Ojos_subterraneos

(Inspirada en la estación de tren de Passeig de Gracia) En la pared del subterráneo había cientos de pequeños ojos ,como aceitunas sin hueso empotradas en la piedra, ninguno mirando en la misma dirección que su vecino. Estaban en la parte superior, donde la bóveda se curvaba hacia la oscuridad, y vigilaban a los viajeros con una atención que no requería moverse. Yo sentía ese peso: una incomodidad que no era miedo todavía, sino su antesala.

Vaiven

Transitar una vida se me hace complicadísimo, dolorosísimo, lentísimo. Por eso prefiero navegar el presente, y sentirme que me mezo entre ola y ola, suavemente me derrito y resbalo en mantequilla corporal, un poco oscura, enteramente cálida. Transitar una vida es sentir su dolor, la punzada eterna que viene ligada a revivir un momento por siempre. Por eso no transito. Dejo ir las cosas, no acumulo nada, y me familiarizo, abrazo

Eres_fruta

Frente a mí Una mujer comiendo caquis Que despiden un olor Que me recuerdan a ti Un olor frutal, seco, un poco dulce Y me hace sentir igual Pensar en comerte Y en que derrames en mí Todo tu líquido, el néctar Que huele exactamente igual Yo solo quiero que Me ensucies y mancilles Que dejes una mancha en mi pecho Que no me pueda quitar Una mancha tan pervasiva Tan perversa Que no haya manera de purificarla purgarla o limpiarla

Si_fueras_mio

Si fueras mio, me aseguraría de decirte que hoy, 21 de septiembre, no se que es más luminoso si tu o el fragmento tan pequeño como las franjas blancas de tus uñas, que veo de la luna en el cielo, menguante. Porque es 21 de septiembre Y hay una canción que habla de esta fecha que me invita a recordar la noche, esta noche

Las_puertas

Las Puertas de Aquí Hay una ley en esta casa, aunque nadie la ha escrito en ninguna parte. Yo la descubrí de la misma manera en que se descubren todas las leyes fundamentales: intentando romperla. Me llamo Vera, y soy cerrajera. Fui cerrajera. El tiempo verbal correcto para lo que soy ahora es algo que todavía no he podido determinar, porque en esta casa el tiempo funciona de una manera que no favorece la gramática.